Esta mañana, parte de nuestra familia se ha ido de viaje a pasar las Navidades fuera. Será un viaje largo, muy largo, 15 días.  La primera sensación, la que me sale a flor de piel es la de la lagrimilla. De por qué no se quedan con nosotros en “estas fechas tan señaladas“, de por qué los niños no podrán jugar juntos y se van a perder momentos bonitos, felices y entrañables,.. Me entra la nostalgia. Pero, por otra parte, en lo más profundo de mí, pienso y por qué no? Por qué estos días tenemos que estar aquí, en casa, todos juntos? Por qué tiene que ser todo tan bonito (ojo, que ya sabéis que a mí me encantan estas fechas). Pero por qué tienen que ser días mágicos, de reunión, de comilonas,…Por qué si se van en verano no pasa nada y ahora sí pasa? vol

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Un vez más, me sale la vena rebelde de por qué la sociedad nos ha metido en esta historia? La Navidad, desde luego es para los niños! es más, para los niños que tienen la suerte de poderla pasar bien (tal como estipula la sociedad que debe ser una Navidad).. porque parece que si no te traen regalos, es un sacrilegio. Os imagináis una Navidad sin comprar regalos? Pues yo creo que sería feliz! una Navidad especial valorando lo que de verdad hay que valorar, la unión y el amor de los que te rodean. Sin esperar nada más ni tener que comprar nada, por obligación ahora estos días, siempre con prisas…

Pero incluso voy más allá, por qué celebramos la Navidad? Evidentemente está el sentido religioso, que lo entiendo y lo comparto. Pero, también sé que hasta en eso tenemos que estar supeditados. ¿Por qué nos obligan a reunirnos una vez al año todos juntos alrededor de una mesa comiendo? ¿Por qué nos obligan a comprar regalos y más regalos? ¿Por qué nos obligan,  una vez al año, a ser solidarios? ¿Por qué nos obligan, una vez al año, a ver anuncios enternecedores?

Tengo mezcla de sentimientos. Porque me da rabia estar, una vez más, controlada hasta en eso. Pero también disfruto muchísimo de hacerlo.

Tal vez por la carencia generalizada que veo en la sociedad. Al menos en estos días, todo es un poco más bonito. En el fondo, lo sé, la utópica soy yo, la que me gustaría que siempre fuera así y no tener que hacerlo a la fuerza una vez al año.

Entonces, no me importaría que justo en estas fechas, parte de nuestra familia, a la que tanto queremos, se fuera de viaje.

En fin, sed felices!! (Tanto en Navidad como después). Yo mientras, haré como que me dejo llevar por la sociedad, pero tratando de vivir un poquito más a mi manera.

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