Sí, ya casi me había olvidado de este dependencia absoluta que tienen los bebés sobre las mamis. Y me encaaanntaaa…. síiii, Paula me pide contacto a todas horas. No le basta con que le hable, no. Ella quiere que la toque y que la mire. Parece mentira, pero si le hablo sin mirarla, se me enfada, quiere ver que realmente es mi centro de atención. Lo entiendo perfectamente. Puede resultar abrumador, pero a mí me gusta. Saber que lo soy todo para ella, soy su alimento, su consuelo, su diversión, su aprendizaje,…

Es impresionante lo que se puede llegar a hacer con tanto amor. Me da pavor pensar lo que los padres “estresados y agobiados pueden llegar a hacer con un bebé, porque tienen mucho trabajo y no tienen tiempo para todo”. Señores, no es un tópico decir que con los hijos cambian las prioridades y ahora, en un momento como el mío, lo primero es lo primero, mejor dicho, la primera es la primera. en mi caso son mis dos nenas!

 

Ya me las he arreglo para tener tiempo para ellas. Claro que todos podemos estar agobiados y nos podemos buscar mil excusas. Pero si algo he aprendido con el tiempo es que Si quieres,…. PUEDES!! Yo he querido y estoy pudiendo!

No es que lo mío sea ni mejor ni peor, pero así me encuentro a gusto conmigo misma y noto que ellas también lo están. La dependencia absoluta empieza con los bebés como Paula, pero continúa a la edad de Marina (os recuerdo poco más de dos años y medio) con ella es también absoluta, debido a las circunstancias. Me necesita más que nunca. Y yo lo adoro!

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