Hace un par de días estaba muuuy triste al ver cómo está pasando Marina la llegada de su hermanita. Escribí un texto, demasiado triste para publicarlo. Me lo guardo en mi baúl de los recuerdos.

 

Hoy, en cambio, escribo con más positividad y admiración, para decir que, a pesar de no tener hermanos (por eso quería mínimo 2 hij@s…),  puedo entender lo duro que es encontrarse en esta nueva situación. Veo a Marina y conscientemente, parece que está súper bien, que no pasa nada. Pero en su interior algo está diciendo: “ehhh!!! mami, qué está pasando? yo era la única niñita guapa de tus ojos? y ahora? por qué ha venido otra nena guapa? por qué te tengo que compartir? por qué todo el mundo dice que le tengo que enseñar cositas a mi hernana? por qué, de repente, con dos años y medio, paso a ser la mayor de la casa y a tener que ayudar a mamá y portarme súper bien y no gritar para no despertar a mi hermana y…y…y…

 

Y  trato de responderle, desde mi interior: “Lo sé mi amor, pero son fases que debemos pasar, como todo en la vida, hay etapas, en las que no entendemos las cosas. No sabemos por qué nos suceden, pero a la larga son buenas. Simplemente, debemos dejarnos llevar… es la capacidad de adaptación y superación. Algo que muchos adultos no logran entender.

 

Después de 2 meses de enfermedades, y aún estamos en ello….. Sé que tú estas haciendo un cambio positivo. Lo estás aceptando. Me alucina y enorgullece tu capacidad de superación, con lo pequeñita que eres (2 añitos y medio). Papá y yo te estamos acompañando en este duro proceso y tu nos lo agradeces enormemente. Lo sé, sé que lo sabes y que dentro de un cuerpecito de niña hay una gran personalidad y una mente brillante que entiende. Mi yo interior habla con tu yo interior.

 

Mi querida Marina, una vez más aplaudo tu forma de ser y sé que JUNTOS avanzaremos en esta nueva etapa de la vida, de nuestra FAMILIA!

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