Sumandome al debate suscitado a raíz de la entrada de socmare: la trampa de la crianza con apego, aunque un poco tarde, voy a dar mi opinión. Tal vez suscite más polémica entre las más fervorosas defensoras de este tipo de crianza. Yo también la defiendo cada vez más y estoy comprobando sus grandísimos beneficios. Pero he de reconocer que para mi no es símbolo de unión con mis hijas las 24h. al día.

Para mi la crianza con apego:se basa en: la ternura, la comunicación, el amor, la PACIENCIA, la comprensión, el calor humano,  el respeto, entrega por y para los hijos.

Pero a partir de ahí, es peligroso si traspasamos la barrera del “yo soy la que tengo que hacerlo, porque soy su madre”, “sólo yo puedo hacerlo porque soy su madre”, “yo sé lo que necesita”, “yo tengo que estar con mi nen@ todo el día… los niños a quien más  necesitan en el mundo, desde su nacimiento es a su madre. De eso no hay duda, pero todas tenemos necesidades básicas como ser humano y mujeres que somos.

A todos los niveles de la vida, la excesiva DEPENDENCIA es mala. Para mí, la trampa está ahí. Todos y cada uno de nosotros necesitamos nuestro espacio de LIBERTAD y si respetamos eso,  vamos a ganar equilibrio y estabilidad. De modo que estaremos más a gusto con nosotras mismas y tendremos más ganas y paciencia para continuar criando con apego a nuestros retoños.

Con eso quiero decir que si una mañana, aunque sea una horita al día, nos escapamos a dar una vuelta tranquilamente, no para ir a comprar pañales o preparar la comida. Sino, porque nos da la gana, es tan necesario como el cariño que luego va a recibir nuestro bebé. ¿Por qué? Porque debemos alimentar nuestro cerebro, nuestra mente necesita depurarse y renovarse.

Yo ahora tengo 2 preciosidades, una de 2 años y siete meses y otra de 3 meses. He de reconocer que soy adicta a ellas, pero les cedo su espacio. Así como trato de concederme a mi el mío. Además lo estoy viendo claramente con Marina, la mayor. Con la hermanita que acaba de llegar,hay muchos momentos en los que necesita sentirse ella, sin ser hermana de…. ni hija de…. aunque parezca mentira, en el cole es feliz, allí juega con las amiguitas y es “ella” no es la hermana mayor de una nena, que de momento no le suscita gran interés. Esa es su necesidad de libertad. O jugando con su primita de 4 años… en estos momentos eso le da felicidad y yo le cedo su espacio y la dejamos que se vaya a casa de su prima a disfrutar. ¿Por qué tiene que pasarse toda la tarde conmigo y la peque si sé que le hace más mal que bien?. Están siendo momentos duros para ella y debemos adaptarnos los cuatro, poco a poco a nuestro nuevo formato de familia.

Por mi parte, cuánta mayor responsabilidad, más necesidad de respirar. Más trato de encontrar mi equilibrio. Me basta media hora cotilleando en el face, un paseito o preparar una suculenta receta. Pero ese es mi momento. LO NECESITO y no por ello me siento peor madre ni me culpo de nada. Por qué? por que soy madre , mujer y persona y tengo, como todos mis necesidades y mi libertad!

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