Acabamos de pasar unos días geniales  de relax, Marina se lo ha pasado como nunca, piscina, playa, siesta, jugar con sus primitos,…. la verdad es que todos hemos disfrutado mucho. Pero hoy (día de regreso) se nos ha complicado un poco. Por qué? A mi entender, por culpa nuestra. La niña estaba súper bien, pero le hemos trastocado totalmente los horarios, hasta el punto de no poder hacer siesta. Debéis saber que ella la hace cada día de 2 horas (13-15 o 14-16 aprox.). y ha pasado lo imaginable, niña insoportable, mamá cansada, situación estresante…Cada minuto era más tenso.

A partir de ahí, he recapacitado, claro, seguir el ritmo desenfrenado de la niña era muy agobiante y yo me iba cargando cada vez más. veía el sueño que tenía y cuando le he dicho para dormir, ella me decía que nanai…. (estaba demasiado excitada). Luego en el coche se ha dormido un poco, pero incluso ahí, como nos hemos tenido que parar dos minutos, se ha vuelto a despertar. Ale, otra vez despierta y entonces sí, que la pobre parecía zombie, no daba pie con bola. Yo nerviosa, pero por ver que por mi culpa la niña estaba desesperadita.  Tras llegar a casa, bañito y cena bastante locos. Hasta que me he dicho, Marga, contrólate, vuelve a  ser tú, vuelve a darle sus mimos, sus caricias. Ahora te necesita más que nunca. Tu la has llevado a esta situación. Tranquilízala, claro que hace cosas que te saca de quicio, pero porque está cansada.  Qué haces tú cuando estás cansada, no estás hasta el gorro de todo? pues la niña también. Y una vez más, me ha servido. Sí, señor, la niña se ha tranquilizado, ha visto que comprendía su situación y finalmente se ha dormido como un angelito.

Entonces esos límites de los que tanto se hablan, esas exigencias que tanto pedimos. hasta dónde deben llegar? no es mejor tener más empatía con los niños y ponernos en su situación? yo creo que adelantaríamos mucho más si les hiciéramos más caso y no fuéramos tanto a la nuestra. Es un tema de adaptación mutua. Claro que los niños deben aprender a ser flexibles en la vida y no tener una rutina marcada inamovible, pero nosotros también debemos saber adaptarnos. Este último punto, me parece que muchos adultos no lo tienen claro.

Y vosotras, qué opiniáis?

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